Cuando la comunidad genera conversaciones que se convierten en acción

Una de las convicciones más profundas del Club AgTech es que las verdaderas transformaciones no nacen solo de las ideas, sino de los vínculos. De los espacios de confianza donde personas de distintos sectores pueden encontrarse, escucharse y animarse a conversar sin agendas ocultas, con curiosidad genuina y voluntad de aprender.

Eso fue exactamente lo que ocurrió durante el Programa Patagonia & Vaca Muerta.

En el marco de ese programa visitamos CIATI, un centro tecnológico con base en Neuquén que nació para dar respuesta a los desafíos de la fruticultura regional y que hoy presta servicios de análisis, control de calidad, investigación y desarrollo a empresas de todo el país. CIATI trabaja en la intersección entre ciencia, industria y producción, aportando herramientas clave para mejorar procesos, reducir pérdidas y tomar mejores decisiones en los sectores agroalimentario y energético.

Durante esa visita se generó una conversación profunda y honesta sobre innovación, tecnología aplicada y competitividad. De ese intercambio surgió una invitación concreta: Tomás Beriso, director del Grupo EDP Agro, convocó a Rodolfo Ardenghi, presidente de CIATI, a conocer EDP en Bolívar y seguir explorando posibles puntos de articulación.

La semana pasada, esa conversación se transformó en realidad.

EDP Agro es una empresa con base productiva sólida, enfocada en la agricultura y la ganadería, con una mirada estratégica puesta en la eficiencia, la mejora continua y la incorporación de tecnología para agregar valor en origen. La visita permitió recorrer sus instalaciones, conocer sus procesos y abrir un espacio de diálogo sobre cómo la ciencia aplicada y los servicios tecnológicos pueden acompañar la evolución de los modelos productivos.

Lo valioso de esta historia no es solo la visita en sí, sino el proceso que la hizo posible.
Nada de esto fue forzado. No hubo intermediaciones formales ni objetivos comerciales inmediatos. Hubo comunidad, confianza y entendimiento mutuo. Hubo un espacio —el Club AgTech— que funcionó como territorio neutral para que la conversación ocurriera.

Creemos que ese es uno de los mayores aportes del Club: crear ámbitos donde las preguntas correctas aparezcan, donde sectores que no siempre dialogan se encuentren, y donde las relaciones se construyan antes que los proyectos.

Seguiremos impulsando programas y experiencias que conecten personas, ideas y capacidades.
Porque cuando la confianza está, las oportunidades aparecen.